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sábado, enero 28, 2006

PREMIO IBEROAMERICANO DE PERIODISMO DON QUIJOTE PARA LA REVISTA CROMOS

“Los frailes del desierto”, reportaje que se publicó en la Revista Cromos el 6 de septiembre de 2004, donde se retrata la vida de clausura de la comunidad religiosa de los Agustinos Recoletos, le mereció el premio “Don Quijote” a esta publicación colombiana,

El galardón lo entregará en Madrid el Rey Juan Carlos de España al jefe de redacción Nelson Fredy Padilla Castro, quien escribió el artículo y manifestó a la agencia EFE que "Es la mejor noticia de año nuevo que he recibido. Me emociona y me compromete saber que, después de 15 años de carrera, lo que escribo es digno de recibir un premio con el nombre de “Don Quijote”.

El reportaje “Los frailes del desierto”, comunidad que vive en clausura en el desierto La Candelaria, en la región andina de Boyacá, recibió además el reconocimiento de la Agencia de Noticias EFE, Agencia de Cooperación Española y la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha, quienes manifestaron que “este galardón premia la calidad lingüística y el buen uso, defensa y enriquecimiento del español”.

Nelson Fredy Padilla Castro es comunicador social de la Universidad de la sábana y Especialista en periodismo de investigación. Docente de la asignatura de Reportaje hace diez años.

Trabajó en la Agencia de Noticias Colprensa, en el entonces diario y ahora semanario "El Espectador" de Bogotá y en la revista "Cambio" como jefe de investigaciones, y fue corresponsal del diario "Clarín" de Buenos Aires en Colombia.

Ganó los premios de la Sociedad Interamericana de Prensa-The Miami Herald 1995 "Al Periodismo en Profundidad", el Ortega y Gasset (2000) y finalista del Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí.

sábado, enero 14, 2006

Y SE NOS VINO LA POLÍTICA





Las banderas de los partidos políticos empiezan poco a poco a elevarse. Cada una quiere llegar hasta lo más alto en representación de su candidato favorito. Hay para todos los gustos, ex funcionarios, ex presidentes, ex congresistas, ex magistrados, ex militares, entre otros, quienes aparentemente tienen toda la experiencia para sacar a Colombia de una crisis que todos creen solucionar, y que la ven distinta, pero es la misma crisis que anuló al país hace más de 50 años.

En época electoral todo es novedad, sonríen, muestran la mejor cara y el mejor ángulo. Se creen los dueños de la verdad. Pero en realidad, solo unos pocos se aproximan y presentan propuestas concretas, tan veraces que el pueblo le da miedo elegir caras nuevas con ideas nuevas y prefiere seguir la tradición de sus bisabuelos, abuelos y padres.

Colombia tiene que cambiar y eso solo esta en manos de los electores. Muchos de ellos se dejan convencer fácilmente por un dicurso que se viene repitiendo hace más de cinco décadas y que no ha dado resultados.
No hay que votar por las caras o la tradición. Hay que hacerlo a conciencia si en verdad el deseo es lograr la paz.

El 21 de marzo, según la última encuesta de la firma Yanhaas, irán a las urnas el 34,3 por ciento de los colombianos, mientras que un 40 por ciento se abstendrá de hacerlo. Las encuestas hacen por esta época su gran aparición, pero siempre consultan a los mismos estratos y las mismas ciudades, ignorando los rincones más apartados de la geografía colombiana y donde las necesidades son evidentes.

Muy pocas veces se ve a las clases menos favorecidas aparecer en las estadísticas de las encuestas. Las cifras parecen una realidad disfrazada dependiendo de quien o quiénes la contraten. Igual siempre habra favorecidos.

Con todo este panorama político donde el tarjetón quedará pequeño para el número de aspirantes al Senado y Cámara, el elector tiene que pensarlo muy bien antes de mover su dedo, porque esa es otra de las novedades...La tinta que había desaparecido.

Colombia sueña, vive y siente...Hay que hacerla participativa y competitiva desde todo punto de vista y las elecciones no son un juego donde muchos tiran siempre la misma carta y salen vencedores. Un proceso electoral va más allá de caras bonitas de apellidos representativos y de otros factores.

domingo, enero 01, 2006

¡Bienvenido 2006!

Las hojas del calendario de 2006 están enteras estas primeras horas parecieran predecir un año en relativa calma. Pero después de los abrazos y los buenos deseos son muchas las cosas que empiezan andar en la mente de cientos de personas.

En Colombia hay varios temas que empezaron a caminar el año pasado y que tal vez, este 2006 lleguen a feliz término. Solo por mencionar algunos, aparecen a simple vista la tan anhelada paz…En este momento mientras los grupos paramilitares atienden el llamado a la desmovilización, representante del ELN y el Gobierno analizan propuestas en Cuba, al mismo tiempo que las FARC anunciaron una gran ofensiva contra las Fuerzas Militares.

Este panorama es confuso para un país que enfrentará elecciones parlamentarias en marzo y más aún que por primera vez irá a las urnas para votar la reelección del presidente Álvaro Uribe.

La economía empezará a resentirse desde los primeros días del año, las alzas en los precios de la gasolina, canasta familiar y otros artículos no vislumbran un buen panorama, pero no hay que perder la fe.

2006 es el año del TLC, el equipo negociador tendrá que jugar sus mejores cartas para que la economía nacional no se resienta. Pero igualmente, Colombia será un gran atractivo para la inversión extranjera.

Hay muchas expectativas para este nuevo año, pero la mayoría centrará sus ojos en la agitación política que ya empieza a vivirse en el país.

Bienvenido 2006, un año para demostrar que aún hay mucho por hacer…Un año para que la paz por fin empiece asomarse y para que los colombianos voten a conciencia para que el país salga adelante porque en Colombia hay mucho por mostrar…


¡¡¡¡ FELIZ AÑO !!!!!