El compromiso de los periodistas en pleno proceso electoral calentó motores desde hace varios meses cuando los candidatos empezaron a dar sus primeros pasos. Ante la demanda electoral es deber de los comunicadores sociales informar oportunamente sobre los movimientos de los posibles aspirantes a regir los destinos del país.
En este proceso nada puede ocultarse y no se debe menospreciar a ningún aspirante, por cortas e imprecisas que sean sus propuestas. Así como en el tarjetón hay campo para todos, igual debe suceder en los medios de comunicación, el periodista no debe dejarse apasionar, ni tomar partido, menos pintarse de algún color porque hasta ahí podrí llegar su integridad y credibilidad.
Por esta razón, el año pasado, periodistas de 22 ciudades colombianas se comprometieron con el cubrimiento de las elecciones y del 9 al 11 de diciembre, comunicadores de Arauca, Barrancabermeja, Bucaramanga, Barranquilla, Cali, Cauca, Cúcuta, Florencia, Manizales, Medellín, Mocoa, Montería, Pasto, Pereira, Puerto Asís, Quibdó, Sincelejo, Valledupar, Villavicencio, Neiva, Tunja y Bogotá, atendieron la convocatoria de Medios para la Paz y la Fundación para la Libertad de Prensa, con el apoyo de Reporteros sin Fronteras (Suecia) e International Media Support (Dinamarca), para debatir, estudiar y analizar los retos, potencialidades, dilemas y responsabilidades de la prensa en época electoral.
La jornada culminó con un taller que consistió en acordar una “carta de navegación” que el periodista pueda adoptar durante la construcción de las noticias e informes en periodos electorales.
El ejercicio cuestionó los compromisos que debe asumir el periodista para contribuir a la defensa de la información en una coyuntura tan específica y crucial como el proceso electoral.

Es obligación del periodista entender, que él es un ciudadano y que su labor le exige así mismo compromiso social y moral con el entorno, y que goza de cierto privilegio al contar lo que sucede. Es decir, que se convierte en vigilante y la vez juez de lo que se ve, escucha o se lee.
Dicha tarea es aún más exigente en época electoral y en zonas de conflicto armado. De allí la necesidad de una constante observación y evaluación por parte del periodista.
Compromiso periodístico
- Ningún periodista podrá estar vinculado a un medio de comunicación y a una campaña política simultáneamente, ser su vocero ocasional o ejercer política y el periodismo al mismo tiempo.
- Al momento de recoger y procesar la información, los periodistas destacarán el debate ideológico y programático y desestimarán agresiones y señalamientos no comprobados.
- No se dará importancia a los ataques personales de los candidatos, ni se difundirán rumores o documentos apócrifos.
- La información suministrada por las oficinas de campaña o por los candidatos deberá verificarse y confrontarse. Igualmente existirá el compromiso del periodista para no inclinar los espacios de información en los medios hacia campañas en particular, favoreciendo intereses comerciales y personales.

- La pauta política publicitaria es un acuerdo comercial con el medio de comunicación, pero no compromete ni la conciencia del periodista, ni la información publicada o emitida. No se emitirá publicidad política disfrazada de información, porque es un engaño a la comunidad y constituye una grave violación a la ética periodística. Si el medio lo hace o precisa que se haga, irá en contra de ciertos principios.
- Se mantendrá la independencia, neutralidad y distancia crítica frente a los candidatos, a pesar de las simpatías políticas.
- La agenda informativa de los medios debe ser construida en las salas de redacción mediante el análisis y la consulta plural de fuentes y no en las sedes de campaña.
- Todos los partidos, movimientos políticos y candidatos tendrán derecho de presentar sus puntos de vista a través de los medios de comunicación, dejando claro que las decisiones sobre tiempo o espacio son potestad de los propietarios o directivos de los medios y no de los reporteros.
- Quien lee las noticias para radio o televisión no es necesariamente el responsable de su recolección o procesamiento. Por lo tanto no siempre refleja su particular punto de vista. El redactor de medios impresos no es responsable, en la mayoría de los casos, de la ubicación de la noticia, su extensión, diagramación, titulación o de los destacados internos o de primera página. Estas son determinaciones del editor y del equipo central del medio de comunicación.
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